Una playa de ensueño

Se oye un poco de ruido en el bungalow: ¡vuestro chiquillo se está preparando para pasar el día en la playa con los abuelos!
Pero vosotros iréis a la playa más tarde… así que os dejáis caer otra vez en los brazos de Morfeo…



La pandilla está acomodada en la playa frente al Amfora: toallas, sillas plegables, sombrillas… ¡están equipadísimos!
¡Y de repente ves que Noah ya es mejor que su abuelo jugando a palas!
Los abuelos aprovechan vuestra llegada para ir a hacer marcha acuática.
Mientras tanto, os ponéis manos a la obra con un castillo de arena gigante: fosos, banderines ¡y hasta una torre para vigilar la llegada de piratas!




Rumbo al Tropic Beach, el chiringuito de la playa para un almuerzo en la arena..
En el menú: ¡¡¡pimientos del padrón y entrecot de Gerona!!! ¡Un festín para los hambrientos que sois! El ambiente es alegre, las risas no paran y los platos vuelan. No dejéis de probar el «mel i mató», un delicioso postre catalán a base de queso fresco y miel.



Regreso a la playa de Sant Pere Pescador para una siesta a la sombra.
Noah aprovecha para enterrar las piernas del abuelo en la arena mientras este finge dormir profundamente…



Noah lo sigue pasando en grande jugando con las olas y al balón. La playa de Sant Pere tiene una pendiente muy suave, así que se hace pie durante muchíííísimo rato.
Un momento perfecto para sacar unas bonitas fotos en familia.
Después de observar a lo lejos el baile de los kitesurfers, toca recoger el campamento y volver al camping…
La crema de protección solar con factor 50 ha hecho su trabajo: todo el mundo muestra un bonito bronceado ¡y ni rastro de quemaduras!



Los bañadores ya están secándose; todo el mundo está limpio, desalado, desarenado… y ¡agotado!
Los abuelos llegan con tartas y quiches que habían preparado con antelación… Hoy no se cocina: ¡felicidad absoluta!
Solo hay que sentarse a la mesa para la cena… ¡y el abuelo empieza a contar todas tus travesuras de cuando eras pequeño! ¡A Noah le duele la barriga de tanto reírse! Está tan excitado que costará llevarlo a la cama! Menos mal que tiene su nuevo peluche con la imagen de Amfi, la mascota del Amfora.
