Iniciación al kitesurf

¡¡¡Guauuu!!! Eso sí es dormir hasta tarde. ¡Ya estáis de lleno en el ritmo de las vacaciones!
Y nada mejor que despertar a vuestro hijo con un zumo de naranja fresco y un cruasán. El viento mueve las hojas de los árboles que susurran… es el momento perfecto para la sorpresa que lleváis días preparando en secreto…



Él, a quien no le gusta nada madrugar, no deja de preguntar. Insiste una y otra vez para saber adónde lo lleváis. Pero ni una palabra: ¡no se trata de estropear la sorpresa!
IAbre unos ojos como platos y pega saltitos como cuando era pequeño cuando descubre que el regalo es una iniciación al kitesurf. ¡Llevaba tanto tiempo soñando con esto!
El alegre equipo de IMPULSE os da la bienvenida con una sonrisa, le enseña el material y empieza a explicarle cómo funciona una cometa de kite.
A él le encantan las emociones fuertes, pero vosotros preferís dejaros llevar tranquilamente por el agua…



Las dos horas de clase particular han pasado volando. ¡¡¡Vuestro hijo está EU-FÓ-RI-CO!!! Simplemente, le ha encantado la experiencia. El profesor era increíble y le ha encantado la sensación de planear a ras del agua.
Os lo cuenta todo con pelos y señales mientras devora el bocadillo que le habéis preparado con cariño.


Ya está pensando seriamente en reservar otra sesión de kite para seguir mejorando e intenta convenceros para que os animéis también… Pero no, gracias: es más cómodo mirarlo desde la toalla en la playa…
El resto de la tarde pasa entre baños en el mar, sesiones de bronceado y la lectura de vuestro autor favorito.





¡Pero todavía quedan muchas sorpresas para vuestro hijo! Esta noche a cenar al restaurante del Amfora: brochetas de solomillo de cerdo, ensaladas de temporada, fideuás… lo difícil será elegir.
Esta noche vuestro hijo se ha puesto guapo; incluso se ha arreglado el pelo con gel. Hacía tiempo que no lo veíais sonreír así… Y ahora a disfrutar de cada momento especial compartido con él…